jueves, 3 de septiembre de 2009

DEMOCRACIA Y EDUCACIÓN

John Dewey señala en su libro Democracia y Educación que la vida es un proceso de autorrenovación mediante la acción sobre el medio ambiente y que, para que haya continuidad vital este proceso debe ser constante.

La continuidad de la vida significa una readaptación continúa de toda experiencia, mediante la renovación de la existencia no sólo física sino a la recreación de las creencias, los ideales, las esperanzas, la felicidad, las miserias y las prácticas.

Cada uno de los integrantes de un grupo social ya sea en la ciudad o en una tribu salvaje nace inmaduro, indefenso, sin lenguaje, sin creencias ni normas sociales y, es ese grupo el que se encarga de transmitirle por medio de la comunicación hábitos de hacer, pensar y sentir de los más viejos “maduros” a los más jóvenes “inmaduros”; sin esta comunicación la vida social no podría sobrevivir, ya que la comunicación es educativa y es el modo en que se llegan a poseer cosas en común.

Existe una marcada diferencia entre la educación que el individuo obtiene de vivir con los demás y la educación deliberada que recibe, es decir, las escuelas son método importante de aprendizaje a distancia y científico en el que aprenderá formulas o escrituras establecidas por generaciones anteriores pero no es un medio generador de vivencias y de cuestiones éticas y morales como lo es la familia y la sociedad que lo rodea, moldeando su forma de vivir y su estrato social.

Asimismo, dice que, en el primer caso la educación es incidental: natural e importante, adquirida por instinto para poder sobrevivir en su sociedad, pero no expresa la razón de la sociedad. En el segundo caso Dewey se refiere a la educación sistemática, como una educación formal y necesaria, ya que sin ésta sería imposible transmitir todos los recursos y adquisiciones de una sociedad compleja; pero, esta instrucción sistemática puede llegar a ser remita y muerta, abstracta y libresca pues existe el problema latente de que el material utilizado sea meramente el tema de estudio de las escuelas sin que haya un vínculo con los temas de las experiencias de la vida.
Es necesario pues que haya un equilibrio entre la educación espontánea o informal, transmitida en su comunidad y la educación sistemática o formal que adquiere en la escuela.

Una vez analizado que un grupo social se sostiene mediante una continúa autorrenovación que permite el desarrollo educativo de los miembros inmaduros, lo que se necesita es descubrir el método por el cual el joven asimila el punto de vista del viejo, o los viejos conforman a los jóvenes según sus propios puntos de vista.

El medio ambiente es el que le rodea y le lleva a tener ciertos planes para que pueda actuar con éxito con los demás, consiste en aquellas condiciones que promueven o dificultan, estimulan o inhiben las actividades características de un servicio.
Y, el medio social consiste en todas las actividades de todos los que intervienen en el desarrollo de las actividades de todos sus miembros, sus creencias y sus ideas adoptarán una forma semejante a las de los demás. Los hace que se adapten a las necesidades de su grupo.

Como se comenta anteriormente, una civilización compleja es demasiado compleja para ser asimilada en su totalidad, por lo que tuvo que haberse fragmentado en partes y asimilarse en porciones de un modo gradual, de ahí que se haya establecido como un modo especial de intercambio social, la escuela. Es así como la primera misión de ésta como órgano social es ofrecer al joven un ambiente simplificado, seleccionando los rasgos fundamentales, estableciendo un orden progresivo o gradual y utilizando como medios los factores adquiridos; asimismo debe ofrecer un medio de acción purificado, que elimine los rasgos perjudiciales del medio ambiente para que no influyan sobre los hábitos mentales y además es responsable no sólo de transmitir y conservar las adquisiciones que ya tiene sino que la misión de la escuela es estabilizadora e integradora.

Es así como Jhon Dewey considera que la educación es una necesidad de la vida humana asociada a la necesidad de comunicación interhumana para alcanzar el modo de vida propio de la especie.

ALUMNA:
JULISSA VERONICA CORTES QUIÑONEZ

Bibliografía:
Dewey,J. (1998). Democracia y Educación. Una introducción a la filosofía de la educación. Ediciones MORATA S.L., Madrid, pp.13-31




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